I Ruta: Diario de la visita Sanchonar-Veer (Aut@r: JONE AMEZTOY – asociad@ de 2decologico)

Estupendo sábado el que pasamos gracias a las visitas a nuestros proveedores de pollo y cerveza, Sanchonar y Veer. El tiempo se alió con nosotras y despertarse tempranito el sábado por la mañana mereció la pena.

Me gustan este tipo de visitas porque además de conocer de primera mano los alimentos que nos estamos metiendo por la boca, me permiten encontrarme con gente que de otro modo sería prácticamente imposible que se cruzase en mi vida.

Partimos desde el Barrio hacia el pueblo Segoviano de Sanchonuño en un trayecto que además de bonito fue tan entretenido debido a las batallitas de las presentes en el coche que incluso nos saltamos las indicaciones del GPS y el recorrido se nos alargó un poco.

En total nos juntamos 9 personas y Elena, de la familia Sanchonar, vino a nuestro encuentro al ayuntamiento del pueblo. Lo primero que vimos fue el matadero “industrial” del que salen por semana aproximadamente unos 700 pollos ecológicos hacia nuestros hogares (una minucia en comparación a los matadero industriales al uso). Los pollos los recogen de noche para que la colecta sea más sencilla y por la mañana empieza el proceso. La línea de producción es una cadena que pasa por los procesos de aturdimiento, desangrado, baño (para dilatar los poros) y desplumado. Al final de la cadena, una persona se encarga de eliminar las últimas plumas y de ahí los pollos pasan a la sección de despiece, donde además de despiezar los pollos, se envasan al vacío y se etiquetan.

Me sorprendió muy positivamente que el equipo de trabajo no se queda en la producción convencional sino que están constantemente innovando para ofrecernos nuevos productos de calidad. Santiago nos deleitó con uno de los últimos productos que están elaborando, un chorizo de pollo que aunque dicen que tienen que mejorar la fórmula para que sea aún más apetecible, voló de la bandeja en la que lo trajo, incluso repetimos!!!

De allí fuimos a la granja más alejada del matadero que tiene para ver cómo viven durante aproximadamente 4 meses los pollos que nos vamos a comer. Algunos datos que pueden ser de interés:

  • Raza: Label rouge.
  • Comida: Pienso ecologico, no uso de medicamentos
  • Espacio: 21kg dentro de la nave por metro cuadrado (4 pollos por metro cuadrado) 4 metros cuadrados por pollo de patio. Tienen que tener libertad para entrar y salir. Hay que mantener la paja limpia para que los animales no enfermen, no es necesario desinfectar.
  • Curiosidad: El color de la cresta de los pollos define su “rango” dentro del corral, cuanto más roja la tienen más “jefes” son.

Una vez acabada la visita a Sanchonar, nos dirigimos todas al pueblo segoviano de Sebúlcor donde nos esperaba Nacho, uno de los dos socios de Veer, para mostrarnos el proceso de elaboración de las distintas variedades de cervezas que obtienen en su pequeño obrador.

Se nos había hecho un poco tarde, por tanto, lo primero que hicimos fue llenar el estómago con una buena paella vegetariana. Fue un placer compartir mesa con todos y que Nacho nos empezase a contar un poco sobre la historia de Veer y su forma de trabajar.

Una vez en el obrador, Nacho nos habló del proceso de elaboración y nos enseñó y dio a probar los ingredientes ecológicos que utilizan (maltas, cereales y lúpulos). Uno de los toques que caracterizan a estas cervezas es que para su fermentación se utiliza levadura de panadería, lo que confiere un sabor distinto a las cervezas al uso.

Es curioso que los procesos de “infusión” y “cocción” se realizan en unas grandes lecheras que rescataron para que la inversión inicial fuese lo más reducida posible. Después de estos dos procesos, se pasa el mosto resultante, que contiene los azúcares fermentables, al proceso de fermentación en las cubas correspondientes. El proceso dura en total aproximadamente una semana, después de la cual se procede al embotellado de la cerveza (incluyendo chapado y etiquetado). Las cervezas no se filtran ni se pasteurizan, por lo que se consigue una gasificación natural durante el mes en el que las botellas se guardan en una sala climatizada antes de sacarlas a la venta.

Creo que es importante destacar que todas las botellas que Veer utiliza son retornables y que, para que el proceso de reutilización sea más sencillo, el etiquetado no lleva cola entre la botella y la etiqueta, sino que se usa como punto de pegado el cierre de la misma etiqueta.

Me pareció curioso lo del término “vegana” en las cervezas. No tenía ni idea que algunas cervezas llevan gelatinas de origen animal, miel o lactosa a modo de clarificante. Las cervezas Veer no llevan ninguno de estos ingredientes y por ello lo de cerveza vegana. Además, Nacho y Silvia han utilizado la cerveza como medio de difundir la cultura del veganismo. Me pareció por ello curioso también el hecho de que su imagen la representase un animal. Esta especie de jabalí que es de la zona en la que está el obrador, representa lo salvaje y la libertad, algo que quieren también trasmitir con su cerveza.

Durante la visita tuvimos la suerte de probar 3 de las distintas variedades que elaboran (Veer, Pale Pan, Sacco y Vanzetti) todas riquísimas. Nos quedamos con las ganas de pasar algo más de tiempo, así que amenazamos con volver!!

En resumidas cuentas, compartir el ratito que estuvimos con Elena, Santiago y Nacho fue una gozada ya que además de enseñarnos su espacio de trabajo y sus productos de primera calidad, nos deleitaron con sus saberes y simpatía que hacen que el término “producto de cercanía” adquiera una dimensión mucho más completa. Gracias a todos, espero que nos veamos pronto!

Visita a Sanchonar con Elena y Santiago:

Visita a Veer con Nacho y Silvia: