Diario de mudanza (Aut@r: soci@ cooperativista)

Mirando dos veces las imágenes que Villa y Tomás han ido compartiendo durante la mudanza veo trazado el movimiento de ese esfuerzo ingente como parte de la Ruta del Buen Vivir de 2decologico.

Vuelvo a mirar las fotos e intento seguir las trayectorias de las personas en el interior. Las miro con distancia, como las miré cuando iban llegándonos a tiempo real: observo el movimiento, el trabajo, una indescifrable concentración y la confirmación de la importancia de la labor de cada uno en el todo de ese nuevo lugar.

Primero, embalan, desmontan, cargan y se desplazan al nuevo espacio vacío.

Luego, meditan, miden, recalculan, reestructuran, desembalan, colocan y redistribuyen. Hay momentos que se traducen en actividad, otros en concentración, a veces tensión y sobre todo reunión: encuentros. Los veo, podemos escucharlos en el silencio de las imágenes, es la vida en 2decologico.

Mientras tanto la luz del exterior ha cambiado: anochece y la iluminación interior del local se intensifica; ahora les miramos desde fuera, no parecen darse cuenta.

Su proyecto madura a cada paso, cada movimiento se convierte en una nueva imagen de su filosofía.

No fue hace mucho más de unas semanas que en la última asamblea nos transmitían que nos mudábamos. Ellos llevaban mudándose en sus cabezas desde hace bastante más tiempo. Su intensa preocupación ahora manifestaba decisión, propósito. Así comenzaba un nuevo episodio en el espacio que recoge la vida de las personas que formamos parte de 2decologico: colaborando estrechamente, compartiendo los despertares, los logros, las emociones y también el cansancio, las inseguridades, las tensiones, los obstáculos; apoyándonos y arrimando el hombro. Esto no se logra de la noche a la mañana, esto se fragua lentamente, con calma, con confianza, con relaciones de cercanía, con proximidad, con concienciación, con responsabilidad y con amistad. Proyectando el Buen Vivir que hay en 2decologico.

Con estos valores son con los que he visto trabajar a las personas de la comunidad 2decologico que estuvieron físicamente mudando, mudándose y, a través de su diario visual, mudándonos todos con ellos en ‘streaming’, conectados, compartiendo un propósito común.

’’ Este cambio tan rápido y tan bien llevado solo ha podido ser posible por vuestro apoyo, desde los ánimos y felicitaciones que hemos (estamos) recibiendo, hasta vuestra ayuda, especialmente de varias asociadas durante todo este tiempo y en especial en los momentos puntuales de mayor trabajo, como ha sido este puente. Así que muchas gracias a todas.

Por supuesto que el cambio supone un mayor esfuerzo económico, pero también la posibilidad de meter más productos y mayor visibilidad del proyecto por lo que estamos seguros de que el interés por el mismo crecerá y cada vez seremos más las consumidoras responsables que harán posible no solo este proyecto agroecológico y de consumo responsable, sino muchos otros en distintos barrios de Madrid.

Supongo que es raro pensar en una ruta cuando el trayecto abarca tan insignificante distancia. Mas cabe preguntarse: ¿Cuánto recorrido puede contener un local como el nuestro? ¿Cuál será la huella de esta ruta interior? Difícil saber, pero se nos ha dado tres años para dibujarla y la hemos tomado con un propósito:

’’ Recordad que lo mejor está dentro del local participando en la propuesta agroecológica de nuestra cooperativa.

Tomás y Villa