Un día raruno: Madrid, las presiones y nosotrxs

Un día rarunoSalimos de casa en dirección a la calle Dos de mayo, como siempre vamos emocionados y con la seguridad de tener por delante un día completo.

Saludamos a Rosa y nos ponemos manos a la obra. Llamamos a Trévol para recordarles el día de entrega y esperamos con impaciencia la paulatina llegada de los productores y productos. Pero hoy tocaba un día raruno, ya el ambiente nublado y la cabeza pesada nos presagiaba un día diferente. Para comenzar hablamos con Elena de Sanchonar para recordarle que nos tiene que enviar  el albarán del pollo para regularizar el pedido. Según avanzábamos en la conversación nos fuimos dando cuenta de que había algo que no cuadraba. Ahhhhh¡¡ la entrega no era para el grupo del miércoles?, nooooo es para hoy martes respondimos. Se hizo el silencio por el teléfono y dijo: ”me he confundido de día de reparto”. Se hizo el silencio y dijo: “trato de dar solución al problema y os llamo en 10 minutos”. Dicho y hecho: “mi hijo en cuanto salga esta tarde del trabajo os baja a Madrid el pedido”. Acto seguido informamos a las unidades de consumo del problema y de que se pasaran a recoger a partir de las 19 horas.

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